Yo y mi LinkedIn (tú y tus historias)

Puntos suspensivos dorados
Pronósticos de Año Nuevo

No tenemos perdón de dios. Curso tras curso que impartimos se nos llena la boca contando las bondades de LinkedIn y a estas alturas de la película no le hemos dedicado ni un triste artículo de nuestro blog a la red social profesional por excelencia. Así que, Dios, Buda o Alá mediante, aquí va el primero. En esta ocasión, te desciframos las claves para tener un perfil de LinkedIn preciosísimo y listo para entrar en acción.

Consejos para mejorar tu perfil personal en LinkedIn

Ya sea porque quieras abrir un perfil o porque tengas uno que de vergüencita enseñarlo, en este artículo te vamos a dar una batería de consejos para mejorar tu perfil personal en LinkedIn. Así, de gratis, porque somos magnánimas. Bueno, por eso y porque algunas mañanas nos duelen los ojos durante nuestro paseo diario por las redes sociales. Vayamos al lío.

Primer paso: crea tu perfil en LinkedIn

Crear tu perfil en LinkedIn y hacer la o con un canuto son cosas bastante parecidas. Te bastará con entrar en www.linkedin.com y hacer clic sobre el botón “Únete ahora”. Te pedirá que rellenes lo siguiente:

  • Nombre.
  • Apellidos.
  • Correo electrónico.
  • Contraseña.

Averiguao. Ya estás listo para que te lluevan las ofertas de trabajo y las oportunidades de networking… Ni de coña. Crear un perfil en LinkedIn es muy sencillo, lo laborioso aquí es darle forma a ese perfil, que debe ser siempre lo más completo y descriptivo posible. Antes de abrir ese melón, un bonus track: igual que en la vida real/profesional, en LinkedIn debes mostrarte serio, responsable sin dejar de ser en ningún momento tu mismo.

Información básica a aportar

Si algo tiene LinkedIn es que es ordenado y metódico como él solo. Te da la posibilidad de dar tooooda la información relativa a tu carrera, empezando por:

  • Nombre y apellido/s. En esta red social, la veracidad en estos datos es fun-da-men-tal. Ahora bien, si tu nombre es José pero ni tu madre sabe quién es ese, tal vez deberías plantearte incluir tu nombre oficioso (Pepe). Aunque tú mismo. LinkedIn es táctica pura y todo dependerá de los objetivos que quieras conseguir y la estrategia que vayas a seguir para ello.
  • Titular: resume a qué te dedicas en un solo vistazo. Ojito: esto parece sencillo, pero requiere que le des una buena pensada. En el mundo real equivaldría a tu tarjeta de visita.
  • Puesto actual. Sin más.
  • Educación. Aquí solo se contempla la educación reglada y universitaria. Cosas de LinkedIn, después te lo contamos mejor.
  • País, código postal y ubicación. ¡Haz que te encuentren!
  • Sector. ¿Ingeniería aeroespacial? ¿Marketing? ¿Finanzas?
  • Extracto / Acerca de. Si el titular te ha parecido difícil de redactar, agárrate que llega el extracto. En este campo tendremos más espacio para explayarnos acerca de nuestra trayectoria, ambiciones o motivaciones, pero sin pasarse. Pensando el el mundo viejuno y analógico, el extracto sería una carta de autocandidatura sin lo de “Estimados/as señores/as” al principio.
  • Información de contacto. Puedes incluir tu email, teléfono y hasta usuario de Hangouts. Pon lo que quieras. De lo que NUNCA tienes que olvidarte es de personalizar tu URL. Te será útil para ser encontrado.

Foto de perfil en LinkedIn

Vaya por delante que en esta santa casa sabadeña no damos buen ejemplo de foto de perfil linkediana. Ya estamos poniendo los medios para solucionarlo, tranquilos. Y la solución pasará por esta serie de consejos que os damos:

  • La foto debe ser tuya y solo tuya. Parece una perogrullada, pero un sencillo vistazo a LinkedIn arrojará luz sobre una terrible verdad: hay quien ponen otras cosas diferentes a una cara humana y quien directamente no tiene foto de perfil. 
  • Evita distracciones en el fondo de la foto. Aquí la estrella eres tú, que nadie ni nadie te robe protagonista.
  • En este sentido, asegúrate de que tu cara tiene un protagonismo especial. No busques necesariamente un primerísimo primer plano, pero que tu carita linda se vea bien.
  • Mira de frente a la cámara buscando el contacto visual. ¿O en una entrevista de trabajo mirarías al suelo?
  • Usa una foto de buena calidad.
  • No reutilices fotos de eventos ni las recortes. Aquellos que habéis puesto la foto de fin de año con esmoquin deberíais daros por aludidos.
  • Viste como lo harías en tu vida profesional. Consejo especial estudiantes o recién licenciados: no conocemos a nadie que vaya al trabajo con birrete y toga.
  • No es recomendable incluir un logo como foto de LinkedIn, déjalo para tu página de empresa.
  • Sonríe y sé cercano.

Experiencia

Como decimos, a LinkedIn le gusta ser ordenadito. Por eso, a la hora de incluir una experiencia laboral, te pide que rellenes los siguientes campos:

  • Cargo.
  • Empresa (no te olvides de enlazarla en LinkedIn).
  • Ubicación.
  • Fechas.
  • Descripción. Este es el quid de la cuestión. Lo sabemos, da muuuucha pereza rellenar la descripción, pero hacerlo ayudará a entender a los demás qué has hecho (sobre todo si tu cargo es un anglicismo moderno que cada uno entiende como quiere) y además, te servirá para incluir palabras clave para que encontrarte en LinkedIn sea mucho más fácil.

De manera opcional, LinkedIn te da la posibilidad de incluir enlaces y contenido multimedia para enriquecer la información sobre tu experiencia laboral.

Educación

Como decíamos al principio, en el apartado “Educación”, LinkedIn solo deja incluir los estudios universitarios. Para dejar constancia del resto de logros o experiencias formativas, puedes hacerlo en el apartado “Cursos”.

Puedes incluir los siguientes datos:

  • Universidad en la que has realizado o estás realizando tus estudios (campo obligatorio).
  • Titulación. Cuéntale a LinkedIn qué titulitis padeces.
  • Disciplina académica. ¿A qué rama del conocimiento pertenece tu carrera?
  • Fechas de realización.
  • Nota. Solo recomendable si tienes más de un cinco pelado.
  • Actividades y grupos. ¿Has sido activo en tu vida universitaria? Si has hecho algo más allá de aprobar e irte de botellón (no necesariamente en ese orden), cuéntalo aquí: ¿jugabas en el equipo de la universidad? ¿Eras miembro de algún club? ¿Estabas en la tuna? Bueno, esto último mejor no lo cuentes.
  • Descripción. Una vez más, deja la pereza atrás. Cuéntale al mundo (y al algoritmo de búsqueda que usa LinkedIn) aquellos aspectos reseñables de tu carrera universitaria, desde trabajos realizados que merecieron algún tipo de aplauso a aptitudes conseguidas durante esa experiencia, como el trabajo en equipo o la gestión del tiempo.
  • Contenido multimedia. ¿Cueces o enriqueces?
  • Enlaces.

Otros datos a incluir en tu perfil de LinkedIn

¿Qué más puedes contarle al mundo?

  • Experiencias de voluntariado y causas benéficas. Demuestra que para ti, cada día es Navidad (solo si lo es, en esto NO MIENTAS).
  • Aptitudes. ¿Qué se te da bien? Déjalo por escrito en LinkedIn. Al incluir aptitudes estamos haciendo dos cosas. La primera, dejar claro ante humanos y robots aquello que sabemos hacer convirtiéndolo en palabras clave. La segunda, demostrar, por boca de otros, que de verdad sabemos hacerlo. Y es que serán tus contactos quienes validen tus aptitudes. Así que… NO MIENTAS.
  • Cursos. Ahora sí, ¿qué más has estudiado aparte de la carrera? Inclúyelo en este apartado. Como recomendación, especifica el nombre del curso, el centro, el año y el número de horas.
  • Proyectos. ¿Trabajas o colaboras en un proyecto por amor al arte? Es hora de hablar de él y etiquetar a aquellos contactos con quienes lo lleves a cabo.

Este artículo iba dirigido a aquellos que ya pensaban que estar en LinkedIn era una buena idea. En otros episodios trataremos de convertir a esos infieles que siguen pensando que LinkedIn es sinónimo (simplemente) de currículum online.