Aterriza como puedas con Google Ads

Puntos suspensivos dorados
Google Shopping Experience

¿Estás pensando en lanzar una campaña en Google Ads? Posiblemente acabas de terminar la página web de tu empresa o tal vez hace algún tiempo que abriste tu tienda online y como la cosa no termina de despegar has pensado que ha llegado el momento de invertir en la plataforma publicitaria de Google.

Muy bien, vas por el buen camino. En Sábado nunca nos cansaremos de insistir en que todo negocio online ha de dedicar parte de su presupuesto a aumentar su presencia en internet a golpe de pago por clic, y para eso está aquí el rey de reyes: Google Ads.

Como ya comentamos varios artículos atrás, Google Ads no es moco de pavo, y solemos encontrarnos frecuentemente unos cuantos errores que dificultan la puesta en marcha de una campaña y su rendimiento.

En esta ocasión vamos a centrarnos en la página de destino en Google Ads (también conocida entre los frikis de la publicidad digital como landing page).

¿Por qué es tan importante la página de destino para Google Ads?

Vamos a ponernos formalitas y atender a la definición que nos dan desde el Centro de Asistencia de Google Ads:

“Se trata de la página web a la que acceden los usuarios al hacer clic en un anuncio”.

¿Y ya está? No, amigo, no. Aquí es donde se decide quién gana la guerra. Después de sobrevivir a las descarnadas pujas con la competencia, tu usuario, ese por el que has luchado (y has pagado), llega a tu página de destino. ¿Y que se encuentra? Pues debe encontrar justo lo que busca en una web sencilla, bonita y por la que pueda andar como Pedro por su casa. Si no, se irá por donde ha venido y tú serás un poco más pobre.

Cómo debe ser la página de destino perfecta para Google Ads

Vamos a contaros qué requisitos básicos ha de cumplir una página de destino para que ese clic que con tanto esfuerzo hemos conseguido se convierta en una venta, aunque podemos resumirlos en uno: buena experiencia de usuario. Ahora verás por qué:

  • Ser relevante. La primera y más importante de estas máximas. La página de destino ha de contener la información tal cual se promete en el anuncio. Si el usuario hace clic esperando llegar a algo que luego no encuentra, tardará cero coma en buscarlo en otro lugar. Por ejemplo, NUNCA podemos usar como página de destino de un anuncio de un producto en Google Ads la página de inicio de nuestro sitio.
  • Optimizada para móviles. Por favor, esto no tendríamos ni que explicarlo. Los primeros pasos del cualquier proceso de compra online (búsqueda y comparación de productos, servicios y precios) se realizan desde dispositivos móviles. Pues si nuestro “usuario pagado” no se siente cómodo en nuestra web estando en el sofá de su casa, ya la hemos cagado fastidiado.
  • Información clara. Tenemos que tener clarísimo que el usuario no tendrá piedad con nosotros. Además de encontrar lo que busca, hay que dárselo fácil. Consumimos rápido y desechamos información aún más rápido (piensa en Tinder).
  • Textos e imágenes atractivos. Más de lo mismo. Cuida la ortografía, redacta titulares y textos atractivos, utiliza imágenes, cuantas más mejor, y con calidad (por favor). Ya puedes tener el próximo producto con más éxito después de la Coca-Cola, que si pones una foto mala y un texto aburrido y soso, no te lo va a comprar nadie.
  • Navegación sencilla. Imagina que cumplimos todo lo anterior, y que el usuario está encantando con nosotros y dispuesto a comprar o contratar. Pero antes, quiere algo más de información, como saber dónde estamos, nuestro teléfono, cuáles son las condiciones de devolución, o (ojalá) comprar otro producto ya que ha llegado hasta aquí. Pues tiene que poder hacerlo en menos de un segundo.

Todo esto que hemos apuntado aquí hoy parece muy obvio, ¿verdad? Pues la mayoría de las páginas de destino no pasan el examen. Y si no nos crees, haz tu propio experimento: selecciona un sujeto (puede ser tu madre o un amigo), ponlo frente a tu página de destino y dale una lista de tareas que quieras que haga. Mide cuánto tarda y observa su cara con atención.

Por todo esto, y porque el éxito en publicidad está en los pequeños detalles, te recomendamos que antes de lanzar tu campaña, tengas la pista de aterrizaje completamente bajo control. Y luego, ¡a por ellos!